lunes, 31 de marzo de 2014

"Puntas de Cerros", Manuel Antonio Ramírez




Puntas de cerros como islotes verdes van hacia el sol sobre la niebla

Estremecidas de un mal eco
caliginosas hondonadas sudan su letargo de selva
y silenciosos árboles elevan
centinelas de sombra en la penumbra.
Presagio en los ramajes
hay congojas de vuelos
pesadillas fugaces en un sueño de hojas.
Con pulsación de acero
sonoros tajos en el ámbito vago
el fulgor de las hachas amanece.
Simple gigante mudo árbol sin alas.
Golpe: la sombra absorbe el eco venenoso.
Trepa la muerte
en la vaina el aire
se afina el silencio
de la carne olorosa con los brazos erectos.
Los hacheros relucen como larvas de grasa.
El instinto  -el acecho -
dos arañas prietas.
Sed enferma de espacio
por la hondura salvaje se retuerce el aullido
del árbol
y el cielo cae de boca sobre el muñón de monte.
Orfandad de pájaros deslumbrada en el suelo.
Árbol.
¡Árbol!
La garganta del viento por los cerros.
¿ Árbol?
el espanto del río desolado.
Puertos, ruedas, ojos cómplices,
como cuervos.

Manuel Antonio Ramírez


domingo, 30 de marzo de 2014

De mitos y leyendas hoy: Mbói-Tu'î




Mbói Tuí es el segundo hijo de Tau y Keraná. Tiene dos patas hacia la cintura, cabeza de loro, y cuerpo de serpiente de tamaño colosal. De estas características proviene su nombre: mbói: víbora, tu`i: loro.
Mbói Tuí solo se alimenta de frutas y del rocío. Es respetado como dios de los anfibios, de los animales acuáticos, la humedad y el rocío. Se le considera protector del rocío y de las frutas silvestres. Patrulla los pantanos y los esteros y protege la vida anfibia.
Produce un sonido muy parecido a un grito que puede hacer temblar de miedo al más valiente. Tiene una mirada maléfica con la que asusta a todo aquel que tiene la mala suerte de encontrarse con él frente a frente.

"Pedro Canoero", Teresa Parodi


Domingo, llueve en Posadas... matecito y buena música,,,


Pedro canoero
Todo tu tiempo se ha ido
Sobre la vieja canoa
Lentamente
Te lo fue llevando el río

Pedro canoero
Ya no has vuelto por la costa
Te quedaste en la canoa
Como un duende
Sin edad y sin memoria

Pedro canoero
Te mecía el agua
Lejos de la costa
Cuando te dormías

Pedro canoero
Corazón de arcilla
Sobre la canoa
Se te fue la vida

Pedro canoero
La esperanza se te iba
Sobre el agua amanecida
Tu esperanza
Pedro, al fin, no tuvo orilla

Pedro, Pedro
Se te fue la vida
Sobre la canoa
Se te fue la vida.








sábado, 29 de marzo de 2014

"Así Se Baila El Chamamé", Los de Imaguaré





Así Se Baila El Chamamé
Letra y música de Mario Millán Medina

Que toquen un chamamé
Para bailar zapateado
Y mostrarle a los puebleros
Como se baila en el pago. . .
Saca la dama paisano,
Paseala por la cancha
Mientras tiemblan las cordionas
Los músicos de la bailanta

Paseando al compás
Dale una vuelta al revés
Un corte hacia la derecha
Así se baila el Chamamé
Dale una vuelta ligero
Que flamee tu bombacha
Que flameen las polleras
Las polleras de la dama

Pone la dama a un costado
Y te vas escobillando
Mientras la dama taquea
Y el paso va contestando
Zapateá dando vueltas
Da una hacia al revés
Para que todos comprendan
Como se baila el chamamé

Paseando al compás
Dale una vuelta la revés
Un corte hacia la derecha
Así se baila el Chamamé
Dale una vuelta ligero
Que flamee tu bombacha
Que flameen las polleras
Las polleras de la dama.


Curso de Portugués en Alem


De mitos y leyendas hoy: La Tatá Cuñá




Fantasma de una mujer que por sus pecados es condenada y convertida en mula. Con esta forma recorre los caminos a toda velocidad, cargada de cadenas y echando fuego por la boca, atacando y dando muerte a cuantos encuentra a su paso. Busca de esta manera un valiente que la haga frente y logre sacar el freno que lleva en la boca, liberándola del castigo.

Se la llama también Almamula, Tatá Cuñá o Mula frailera, y son mujeres que tuvieron relaciones sexuales con un hermano, el padre, un cuñado o el cura. Una forma de protegerse de ellas es con un cuchillo de acero, porque tiene la cruz entre el cabo y la
hoja.


Fuente:
Diccionario de Mitos y Leyendas - Equipo NAyA

viernes, 28 de marzo de 2014

"Sueño de amor" con Don Tránsito Cocomarola

Yo soy el dueño de mil dolores
Que de mi infancia soñé por ti
Jardín de ensueño lleno de rosas
Viendo tu imagen me hacía feliz.

 Y tu suspiro encerró un misterio
Que dentro mío se despertó 
Y aparecieron dos gruesas perlas
Que de tus ojos se derramó.

 Yo soy aquél que velo tu sueño
Cuando dormías cálida flor
Noche de estrellas, de luna llena
Vele tu sueño con esplendor.

 Yo soy dueño de tu alma joven
Que habita en ella jugo de amor
Quiero que sigas posada al sueño
Y contemplarte mi bella flor.

 Yo soy aquél que en silencio ama
Por que en silencio se ama más
Como fragancias que dan las flores
Que el viento lleva, no trae mas.
            
            Música: Nicolás Antonio Niz
             Letra: Félix Vallejos
 
 

jueves, 27 de marzo de 2014

"Tatuajes" y "La Boca Elegida o Una Boca Menos", teatro en Leandro N. Alem

“¿Acaso las marcas que nos imprime la vida vivida sean tatuajes invisibles? Tatuajes que nos invaden, tratando de salvarse, cuando el alma camina por el filo de la cornisa…cuando no hay a donde volver…

Es posible que seamos una pequeña parte de un todo ya escrito…una palabra, un párrafo de una ciudad repleta de graffitis…de tatuajes…”


Dos excelentes propuestas culturales para disfrutar en Leandro N. Alem

"Guri Pescador", Jorge Cafrune



Hay un reino bajo el agua,
un sauce me lo contó,
dónde el pejerrey escucha,
y canta el bagre cantor.

En las taipas de un asube,
yo vi un gurí pescador,
que confundiendo a las piabas,
le cantaba esta canción:

Tararira, tararira,
qué arisca y sabia que estás.
Anzuelo que cae al agua,
mojarra que te llevas.

Pica, pica, tararira,
plata viva del juncal,
mientras no se corta el hilo,
junto al agua me hallarás.

Y yo que crecí en silencio,
bajo los sauces del Yi,
cobrizo de soles largos,
comprendo bien al gurí.

Siempre la suerte fue esquiva,
con los peces para mí,
pero él me enseñó estas coplas,
que alumbran como un candil:

Tararira, tararira,
qué arisca y sabia que estás.
Anzuelo que cae al agua,
mojarra que te llevas.

Pica, pica, tararira,
plata viva del juncal,
mientras no se corta el hilo,
junto al agua me hallarás.

Hay un reino bajo el agua,
un sauce me lo contó,
dónde el pejerrey escucha,
y canta el bagre cantor.

 

Día internacional del Teatro, felicidades Teatreros



Celebro con gusto este día para una de las máximas expresiones del arte. Feliz día Teatreros gracias por regalarnos la posibilidad de volar y trasladarnos a una dimensión de ficción en cada historia en donde reímos, nos emocionamos, reflexionamos y disfrutamos de la entrega total de cada actor sobre las tablas.
Comparto un fragmente de Ni bien, ni mal con la actuación de Fernando Rosa para ilustrar este día con buen teatro misionero.


De mitos y leyendas: Jasy Jatere







Es también un antiguo, muy difundido y popular mito guaraní. A Jasy Jatere (fragmento de luna,) se lo considera el Cupido guaraní y portador de la fecundidad.

Es el genio de la siesta, un Cupido o Eros travieso, dice Natalicio González. Es un niño hermoso, pequeño, desnudo, rubio, de cabellos dorados y ondulados, portador de un bastoncito de oro, a modo de vara mágica, fuente de su poder mágico de atracción, que nunca abandona, y de un silbato (Variante: algunos dicen que simplemente silba) con el que imita el canto de un pájaro (o lanza un silbido rítmico); vive en el bosque. Jasy Jatere anda suelto durante la siesta, especialmente en la época del avatiky (choclo o maíz tierno) que gusta comer.

Se cree que vive en huecos de troncos de grandes árboles del bosque. A. de W. Bertoni identificó el silbido rítmico del Jasy Jatere con el de un cuclillo raro que vive en el bosque, obscuro, de pecho blanco, el Geophillus Jasy Jatere; vive en la hojarasca y duerme en lo alto de los árboles. En Brasil es el guyra-paje (pájaro-paje o hechicero), el Cucullus Cayanus, identificado por Barbosa Rodrigues.

El Jasy Jatere atrae a los niños con su silbato o tocándolos con su bastón (Variante: se dice, también, que es ventrílocuo, y de ello se vale para atraerlos). Los rapta y los lleva al bosque donde los retiene durante algún tiempo, los alimenta con miel silvestre y frutas, juega con ellos y al fin los suelta o los deja enredados en ysypo (liana), pero los niños ya se han vuelto tontos o idiotas (tavy: akã tavy), mudos (ñe' engu) o sordomudos; se recuperan después de un cierto tiempo. Se dice, también, que cuando Jasy Jatere, como muestra de afecto besa al chico en la boca, es cuando éste se vuelve tonto y mudo, y entonces lo abandona.

En algunos lugares, la gente cree que en el aniversario del rapto por el Jasy Jatere el niño tiene un "ataque" con convulsiones (epilepsia).

Para ganar la amistad de Jasy Jatere nuestra gente acostumbra dejar un poco de tabaco en los alrededores de la casa o en las sendas de entradas al bosque.

Las madres suelen amedrentar a los niños con el Jasy Jatere, para no escapar de casa durante las siestas, andar por la capuera o el monte a hacer sus diabluras, bañarse en aguas sucias, subirse a los árboles, jugar con hondita y bodoques o municiones, o con "matagatos", en fin, para no andar "cabezudeando" durante las siestas.

Cuando Jasy Jatere pierde su bastoncillo y su silbato se vuelve inofensivo, porque perdió su poder mágico. Se cree, también, que una manera de apoderarse de esos símbolos de su poder, es embriagándolo, pues gusta de beber.

En la versión de Rosicrán de la Mitología guaraní, Jasy Jatere es el cuarto hijo de Tau (espíritu del mal) y de Kerana (diosa del sueño).
A este mito se refirieron muchos. Citamos a: Ambrosetti Juan B., Natalicio González, Eloy Fariña Núñez, Concepción Leyes de Chaves, Carlos R. Centurión, Justo Prieto.


Fuente: Dionisio M. GONZÁLEZ TORRES, Folklore del Paraguay
Fuente: Diccionario de Mitos y Leyendas - Equipo NAyA

miércoles, 26 de marzo de 2014

Ramón Ayala, El Mensú

Y que bueno es arrancar el día con una galopa, más en la voz del maestro Ramón Ayala.




EL MENSÚ
Letra: Ramón Ayala
Música: Vicente Cidade

Selva, noche, luna
pena en el yerbal
el silencio vibra
en la soledad
y al latir del monte
quiebra la quietud
con el canto triste
del pobre mensú.

Yerba verde yerba
en tu inmensidad
quisiera perderme
para descansar
y en tus hojas frescas
encontrar la miel
que mitiga el surco
del latigo cruel.

¡Neike!
el grito del capanga va resonando,
¡neike, neike!
fantasma de la noche que se acabó.
Noche mala
que camina hacia el alba de la esperanza
día bueno
que forjaran los hombres de corazón.

Río, viejo río
que bajando va,
quiero ir contigo
en busca de hermandad,
paz para mi tierra
cada dia más
roja con la sangre
del pobre mensú.

¡Neike!
el grito del capanga va resonando,
¡neike, neike!
fantasma de la noche que se acabó.
Noche mala
que camina hacia el alba de la esperanza
día bueno
que forjaran los hombres de corazón.