jueves, 2 de abril de 2015

2 de Abril, Honor a nuestros Héroes de Malvinas



En honor a los 649 héroes que dieron su vida y a los miles que fueron y regresaron… Malvinas Prohibido olvidar.




Soldado niño, de amores lejos.
De tú madre, te llevaron a la guerra,
para salvar a tu bandera, en una
fría mañana.
Mientras al galope de un fusil
el gritaba ¡viva la Patria!
Las aves en el cielo, se
paraban para ver los estallidos de las bombas.
caminante de la guerra, hoy
El olvido de tu penar.
Navegante de una guerra, hoy
tu recuerdo vuelve hacia allá.
La reina estaba labrando,
Que ahora durmiente está.
Vuestro foguear de las armas
que aún retumban en tus oídos
la sirena desde el mar.
No es tan grande la reina
la de tan bello mirar.
Si es grande el niño soldado
que la guerra quiso ganar.
Hoy solo tenés tu triste pesar
La reina hoy goza, que los mando a matar.
Si lloran hoy sus madres
Es por que sus hijos no están.
Porque a sus niños, a todos
juntos los mandaste a enterrar.
Gran niño soldado, hoy
todo un hombre estás.
Sós el orgullo de tus padres a la
Patria te entregaste, defendiste mí
Bandera, ¡Muy a tu pesar!
De Él nació un héroe así
Te queremos llamar.
Caminante no hay camino
a pesar de tu penar.
Soldado de las Malvinas hoy
Te queremos agasajar.
Soldado Argentino, hoy
Te quiero recordar,
que nunca tendrás mi olvido
de todo tu pasar, hoy
Lloramos a todos los Argentinos
Que se quedaron allá.

Edith Rodríguez (2009)

miércoles, 1 de abril de 2015

A Puro Cuento en Posadas

Que tu escuela no se quede sin su lugar en el VI Encuentro de Narración Oral "A Puro Cuento". Reservas para los espectáculos a bpm.extension@gmail.com

10 y 11 de abril de 2015
Organiza: Biblioteca Púbilica de Las Misiones


Capi-Ñaro (La Paja Brava), leyenda guaraní



Cuenta la tradición que cuando aún andaban por el mundo Tupá y Añang, llamando el uno al bien de los hombres y las bestias, y el otro luchando secretamente concitando el mal, existía una tribu inquieta, nómade y guerrera, sin arraigo ni paz.

Tupá se llegó hasta esa tribu y alzando sus manos hacia el Sol, les habló llamándoles al bien y pidiéndoles que dejaran su vida de viajeros eternos y se afincaran, fundando el suelo y dando organización a sus familias y chozas. Les aconsejó que buscaran terreno fértil y levantaran sus toldos, que él les daría ingenio y voluntad, que desarrollaran normalmente sus vidas.

Pero Añang no descansaba, y cuando Tupá abandonó tierras para seguir su camino, aquél, ciego de ira lanzó un anatema terrible a la tribu buena; y allí mis convirtió cada familia en una macizo de paja brava, hirientes, ríspidas, agresivas y ariscas. Realizada su obra de mal, se alejó de los campos y se hundió en los Infiernos, enojado con Tupá.

Cuando este regresó de su largo viaje y contempló la obra del Demonio, de nuevo con dulzura se dirigió a las plantas y dijo:

- Añang castigó con crueldad mi obra en vosotras. Os hizo malas, agresivas, hirientes... Yo sin embargo os volveré buenas, cordiales, útiles. Floreceréis como todas las plantas, tendréis un penacho altivo y bello, que será símbolo de pureza, y tendrán utilidad vuestras hojas. Serán ellas las que protejan al hombre de la intemperie y el frio...

Y volvió a caminar por el mundo, enseñando a indios y criollos a hacer los techos y viviendas con paja brava.


martes, 31 de marzo de 2015

El Hombre muerto (fragmento) de Horacio Quiroga


El hombre y su machete acababan de limpiar la quinta calle del bananal. Faltábanles aún dos calles; pero como en éstas abundaban las chircas y malvas silvestres, la tarea que tenían por delante era muy poca cosa. El hombre echó, en consecuencia, una mirada satisfecha a los arbustos rozados y cruzó el alambrado para tenderse un rato en la gramilla. Mas al bajar el alambre de púa y pasar el cuerpo, su pie izquierdo resbaló sobre un trozo de corteza desprendida del poste, a tiempo que el machete se le escapaba de la mano. Mientras caía, el hombre tuvo la impresión sumamente lejana de no ver el machete de plano en el suelo.
Ya estaba tendido en la gramilla, acostado sobre el lado derecho, tal como él quería. La boca, que acababa de abrírsele en toda su extensión, acababa también de cerrarse. Estaba como hubiera deseado estar, las rodillas dobladas y la mano izquierda sobre el pecho. Sólo que tras el antebrazo, e inmediatamente por debajo del cinto, surgían de su camisa el puño y la mitad de la hoja del machete, pero el resto no se veía.
El hombre intentó mover la cabeza en vano. Echó una mirada de reojo a la empuñadura del machete, húmeda aún del sudor de su mano. Apreció mentalmente la extensión y la trayectoria del machete dentro de su vientre, y adquirió fría, matemática e inexorable, la seguridad de que acababa de llegar al término de su existencia. La muerte. En el transcurso de la vida se piensa muchas veces en que un día, tras años, meses, semanas y días preparatorios, llegaremos a nuestro turno al umbral de la muerte. Es la ley fatal, aceptada y prevista; tanto, que solemos dejarnos llevar placenteramente por la imaginación a ese momento, supremo entre todos, en que lanzamos el último suspiro. Pero entre el instante actual y esa postrera expiración, ¡qué de sueños, trastornos, esperanzas y dramas presumimos en nuestra vida! ¡Qué nos reserva aún esta existencia llena de vigor, antes de su eliminación del escenario humano! Es éste el consuelo, el placer y la razón de nuestras divagaciones mortuorias: ¡Tan lejos está la muerte, y tan imprevisto lo que debemos vivir aún! ¿Aún...?

lunes, 30 de marzo de 2015

Teo un niño con síndrome de down de Juan Nuñez



Cuando la integración, conocimiento, respeto y sobre todo mucho amor van de la mano de una historieta se logra un mensaje directo y claro…. “todos somos iguales” y esto es una verdad única. Teo viene de la mano de un amigo y mejor ser humano, el reconocido dibujante Juan Nuñez quien con sus herramientas de trabajo y su talento expresa sus sentimientos en forma de arte en cada aparición de la tira en el diario Primera Edición… gracias Juan.


Posadeña Linda, del Maestro Ayala con el sello Imaguaré

"Posadeña linda pequeña flor de Mburucuyá
Te llevo en la sangre con tu misterio, tu soledad
Vengo de otras tierras, de otros caminos, de otro lugar
A buscar tu lumbre, tus ojos claros, tu palpitar.

Río, río, mío, mío
Dame sueños dame
que quiero soñar."